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Cuidado con TLCs con Paises como China (Dic.2008)
                                                                        Velisario Cieza Perez
 
No estoy en contra de los TLCs, es más estoy a favor de los mismos, pero con paises serios, de los cuales la suma de ambas partes sea positiva, peor aún, de un país como China. Si bien es cierto actualmente diho país esta alcanzando ejemonia mundial por sus altas tasas de crecimiento economico, tambien es famoso por el altísisimo grado de informalidad, desigualdad de ingresos y de la forma como maltratan a los seres humanos.

Se conoce que todo producto chino es barato, seguro que si, pero tambien es cierto que no goza de buena reputación en el mundo, debido a la pésimas condiciones de calidad en muchos de sus productos, de las malas prácticas comerciales y de las condiciones infrahumanas de sus trabajadores, asi como de  las malas prácticas comerciales en el comercio internacional.

Problemas que el estado peruano es incapaz de resolver, incluso con la producción y el comercio local, imponiendo reglas de juego, para defender la industria formal nacional y el empleo nacional. Por lo tanto, cualquier medida que se tome como salvaguarda, resulta inefectiva, debido a la debildad institucional y al poco respeto por la ley en nuestro país, donde el que más dinero tiene, es capaz de burlarse de la misma y de los que menos tienen. Por tal motivo, los mas afectados resultarian siendo los de la pequeña y mediana empresa, especificamente los que estan ligados de alguna manera a la industria textil y a la artesania en nuestro pais.

Este es el principal punto debil de un TLC con paises como China, cuyos empresarios son capácez de burlar la ley hasta en los EE.UU., con productos nocivos para la salud de los que lo consumen. El Perú no está a la altura de paises industrialidados como Australia o Nueva Zelandia, en donde las leyes si funcionan para todos y se respetan como una religión por sus seguidores, estos países son bastante protecionistas debido a que dentro de sus fronteras no se vende o mueve nada que no tenga certificación a autorización de dichos estados, al igual que sus consumidores son demasiado exigentes y nacionalistas.

Por mensionar un ejemplo: sucede en el caso de Macdonals, el mismo que esta obligado por el estado y consumidores de dichos paises, a exhibir en sus envases de hamburguesas, la certificación del estado, y del mismo modo en dichos envases llevar la denominación, por ejemplo made in Australia, donde tambien se especifica que dicha hamburguesa esta hecha de productos como carne, pescado o papas producidos en Australia.

Pero, en el Perú sucede todo lo contrario, todavia no logro entender porque, nadie exige certificación a los productos que vienen de fuera, es más se da por aceptado que todo lo que viene de fuera es mejor, cuando en muchos casos dichos productos son basura en su país o no gozan de buena reputación en la mente de los consumidores locales de dichos paises, debido a que degradan el medio ambiente o no respetan a sus trabajadores.

                                             November 27, Gamarra HablaCrisis del Sistema

Crisis del Sistema, 
 Caida de Lehman Brothers y Nosotros. 
                                                                                Australia, 29/09/08 
  Para comenzar no quiero hablar de cifras porque no quiero ser aburrido, lo que intento aqui es hacer una aproximacion al tema en debate: la crisis del sistema, la caída de Lehman Brothers y nosotros, o sea yo. Cuando nos preguntamos ¿y ahora que va pasar con nosotros y como nos afecta la crisis a nosotros los peruanos particularmente a los comunes y corrientes? 

  Resulta que se nos había dicho incluso en la academia que el libre mercado era la solución a nuestras miserias, bueno explota la burbuja en nuestras narices y me pregunto donde están los que claman por mas libertad de mercado sosteniendo que la eficiencia y la productividad solo es posible privatizando todo, con desregulación, manteniendo un estado como invitado de piedra en la economía, por ser este deficiente y corrupto.

 Situación que siempre cae en el circulo vicioso, porque todos los extremos son malos, debido a que cuando se eliminan las restricciones o parámetros para la acumulación de riqueza se olvida el otro lado de la ecuación, la parte económica y social de los mas débiles, la que puede entrar en miseria, desestabilizar todo por el aumento del desempleo, perdida de derechos laborales y de propiedad, así como el aumento de la migración y todos los problemas que esto genera. 

  Por eso y muchas cosas mas, soy de la tesis de que los pensamientos económicos no son un tipo de religión, y que las teorías económicas y sociales no son los santos evangelios para ponernos a rezar cuando nos visita el sumo, creyendo a ciegas todo lo que allí esta escrito, por cuestión de fe solamente, porque del resto se encarga la mano invisible.

 Durante mucho tiempo se viene sosteniendo y es valida la tesis de que el estado deje de ser parte del problema, para ser parte de la solución, cumpliendo con su papel de regulador, supervisor y fiscalizador del capital, promoviendo la transparencia y la oportunidad. Debido a que el espíritu egoísta es inherente al ser humano, por naturaleza, imposible de cambiar; y a la existencia de fuertes y débiles o de ricos y pobres, por estas y otras razones el Mercado nunca será eficiente y racional por si solo.

 De allí que el espíritu capitalista, a medida que incrementa su poder, se torna voraz y salvaje y en muchos casos autodestructivo. Y trae como consecuencia, que los costes de su voracidad y salvajismo, paguen los que no contribuyeron a ello, como somos la mayoría ciudadanos comunes y corrientes. Todo esto, porque el estado se ve obligado a actuar como salvavidas, para tratar de menguar las crisis, para ello recurre a echar mano a los impuestos, los cuales no han sido creados para esos fines.

 Sobre como nos afectaría la crisis a los peruanos, bueno en opinión de varios analistas, coincido con ellos, cuando sostienen que la crisis en nuestro país no será severa, porque la economía esta sólida y que la producción estimada se vera afectada alrededor de un punto porcentual por debajo de lo estimado para este año. También, el dólar incrementará su precio, las tasas de interés en dólares subirán, por lo tanto las inversiones se retraerán por el costo del crédito, pero de manera moderada.

 Para finalizar mi opinión, es recomendable romper nuestras tarjetas de consumo, evitar en lo posible deudas en dólares y tratar de ahorrar a la medida de nuestras posibilidades, como medida de contingencia, por que es difícil predecir con exactitud los efectos de una crisis en el mediano plazo y lo que podría suceder con cada uno de nosotros.

 Más allá de la V Cumbre del ALC-UE.
Velisario Cieza Pérez

La mayoría de peruanos hemos sido testigos de manera directa o indirecta sobre el desarrollo de la V Cumbre del ALC-CUE de manera oficial y la denominada cumbre paralela o Cumbre de los Pueblos. Conclusiones que se plasmaron de manera oficial en la denominada “Declaración de Lima”, estableciendo metas bastante ambiciosas, y por otro lado, la denominada cumbre paralela concluye cuestionando las políticas de la economía de mercado que rigen en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe y también al desempeño de 24 empresas transnacionales.

Pero más allá de los puntos de vista divergentes, queda claro que los países buscan mejorar la calidad de vida para los pobres, disminuir las desigualdades y la exclusión social con un crecimiento económico sostenible; además de tomar medidas para enfrentar los problemas del cambio climático y de contaminación ambiental, los mismos que afectan de manera alarmante a los más pobres de nuestra región.

Metas que no son fáciles de alcanzar debido a que muchos de los problemas son estructurales e históricos por muchos factores entre ellos: la inefectividad, insostenibilidad, la falta de monitoreo e inconsecuencia con las políticas aplicadas, particularmente los que se remontan hasta inicios de nuestra república.

Ello obliga a que la visión fundamental de los programas sociales sea la lucha contra la pobreza, no tanto por subministrar asistencia social sino también, permitir que los pobres rompan el círculo vicioso de la pobreza y se valgan por si mismos. Entendiendo que la pobreza es tan lacerante como la delincuencia o el terrorismo o las drogas, porque la pobreza también mata debido a que contribuye a la degradación medioambiental y esta a su vez empeora la pobreza. Las comunidades pobres del Perú, que no cuentan con recursos o infraestructura para calefacción y energía para coser sus alimentos, se ven en la necesidad de recurrir a la deforestación, lo que genera la erosión de los suelos y conlleva a la infertilidad de los suelos y esto a más pobreza.

Pero nuestros problemas no le podemos atribuir al fenómeno de la globalización, sino a nuestra incompetencia para insertarse en la misma, debido a que no hemos sido capaces de convertir nuestras ventajas comparativas en competitivas. Esto continuará por años mientras prevalezcan intereses y esquemas mentales de nuestros gobernantes y políticos la concepción limeña de nuestro país, olvidando la singularidad de cada región; y satanizando políticamente y reprimiendo a los que piensan distinto y patalean, en vez de salir a competir políticamente con medidas democráticas y efectivas que satisfagan sus necesidades y solucionen sus carencias de los ciudadanos del interior del país. Además, debemos tener en cuenta que la revolución del campesino a la ciudad ya es un hecho, esta ha sido silenciosa y no ha requerido de violencia o de actos subversivos. De lo contrario no tendríamos una invasión de provincianos con su cultura en las grandes urbes como Lima, presionando por servicios básicos y oportunidades a los gobernantes para ellos mismos en las grandes urbes y para sus lugares de origen.


Cultura de la inversión y el ahorro.

Velisario Cieza Pérez

No se necesita ser un experto en inversiones, solo un poco de sentido común, para saber que si mañana quieres tener más riqueza de lo que ahora tienes, deberías invertir tu dinero productivamente, en vez de gastarla en bienes y servicios de consumo inmediato. Invertir productivamente para el futuro significa invertir más en educación, en bienes inmuebles, o en algún sistema de ahorro, claro que como todo en la vida, esto también tiene sus riesgos y no te asegura nada, porque depende de muchos factores; son productivos porque generan rendimientos positivos en el futuro.

En el Perú la cultura de la inversión y del ahorro es baja y en muchos casos es negativa, y no necesariamente por los bajos ingresos, sino también por cuestión de hábitos, por que la mayoría de peruanos ni siquiera se molestan en ahorrar, especialmente los denominados “hijos de la libertad”. Ellos prefieren sacrificar el disfrute presente, se preocupan por vivir “in fashion”, influenciados por la cultura del consumo, promovidos por el poder del marketing de los distintos medios y por el ambiente que los rodea, por ejemplo la preferencia por comprar el celular último modelo, que en muchos casos lo usan solo como agenda porque sus ingresos no dan para más, o el último de grito de la moda en ropa. Haciendo uso de sus tarjetas de crédito, financiándolo en cómodas cuotas de hasta dos años, que es el periodo de vida de dichos productos, esto quiere decir que para cuando terminas de pagar dichos bienes ya no sirven o están obsoletos y lo peor aun es que el valor de recupero es cero.

Lo que no sucede si te financias una carrera educativa, ya que existen diversos estudios muy sustentados como los del banco mundial, donde se demuestra que los retornos anuales en promedio como mínimo son aproximadamente del 50% por cada unidad monetaria que inviertes al año en educación, aparte que dichos retornos terminan cuando dejas de ser económicamente activo. Sino como se explica que en Gran Bretaña, los padres de familia hagan largas colas, negocien y protesten; y en muchos caso se muden a lugares de residencia con escuelas que les garanticen una mejor educación para sus hijos; por ejemplo tratar de que sus hijos estudien en las escuelas religiosas administradas por el sector público que tienen el mejor historial académico en dicho país, totalmente contrario a nuestra realidad; donde los ateos se ven en la necesidad de llevar a sus hijos todos los domingos a las iglesias para conseguir buenas referencias de los religiosos y lograr que sus hijos entren en dichas escuelas1.

Si claro, dirían muchos peruanos al escuchar esto y con algo de razón, eso solamente lo pueden hacer los ricos, nosotros como pobres tenemos que contentarse con lo poco que poco que ganamos o con lo que papá gobierno nos puede dar. Además con la mala calidad de educación que existe en el Perú, y se preguntarían: que ganaría si sigo estudiando?, si cuando terminas el colegio no puedes resolver ejercicios elementales de sumas, restas, multiplicación o división o entender lo que lees (si no como explicas la demanda existente por los diarios chicha, si no porque, eso es el único lenguaje que puedes entender), o te gradúas en una carrera superior o universitaria y terminas como taxista porque no encuentras chamba para lo que te preparaste. Pero yo contestaría si, pero muchas veces uno mismo es parte del problema y fija su propio límite, para muestra un botón por ejemplo: hagamos memoria cada uno sobre cuantas cervezas consumimos versus cuantos libros hemos leído el último año (pero antes déjeme confesar que no soy abstemio y no me considero ser aburrido), les aseguro que el resultado en términos monetarios serían ampliamente favorables a la cerveza consumida. Esto nos revela nuestros bajos niveles de la denominada cultura de la inversión o del ahorro personal, y es justamente todo esto lo que constituye parte de la economía de las pequeñas cosas.

Con esto no quiere decir que yo este en contra de vestirse o dejar de comer lo que uno considera adecuado, solo por la bendita cultura del ahorro o de la inversión, teniendo en cuenta que somos simples mortales; si no de la importancia que tiene el mantener un equilibrio entre el consumo y la inversión o el ahorro en función de nuestro nivel de ingresos, de tal manera que nos permita que nuestro disfrute presente y futuro sea sostenible. Claro que esto es aplicable solo para los que contamos con un nivel de ingresos aceptable, porque nuestra realidad peruana es muy compleja, donde más del 50% de peruanos vive en condiciones de pobreza y de pobreza extrema, peruanos que disponen de un dólar al día como ingreso, pero de ellos se encarga el gobierno, las organizaciones sociales y los políticos.1

1)Tim Harford, “The Undercover Economist”, Oxford University Press, Inc. 2006.


Relaciones entre empresa y sociedad.

Velisario Cieza Pérez

El entendimiento de las relaciones entre las empresas y la sociedad requieren al mismo tiempo de estrategias y actividades especificas de las mismas, tal y como sostienen M. Porter y M. Kramer (HBR, 2006). Decir que las empresas y la sociedad se necesitan podría sonar como un cliché, pero, también es cierto que la responsabilidad social corporativa tiende a generar mucho valor agregado en beneficio de las empresas.

El éxito de las empresas requiere de estabilidad social: educación, salud, libertad de elegir e igualdad de oportunidades son esenciales para encarar la productividad de la fuerza laboral. Productos seguros y de calidad además de condiciones de trabajo también seguras, no solo atraen clientes, sino también reducen los costos internos de producción y por accidentes.

Una eficiente utilización de la tierra, del agua, energía y otros recursos naturales hacen a las empresas más productivas. Un buen gobierno, reglas de juego claras y derechos propiedad definidos son esenciales para la eficiencia y la innovación.

Estrictos estándares regulatorios que protejan por un lado al medio ambiente y por otro lado, del fraude y del abuso a los consumidores y empresas para desenvolverse dentro de un ambiente competitivo. Finalmente una sociedad saludable permite el incremento de la demanda para las empresas tanto como las necesidades de la población y sus aspiraciones de crecer. Alguna empresa o empresas que pretendan generar riqueza a costa de la sociedad mientras opera, su éxito sería ilusorio y temporal, por que la sociedad es capaz de castigarlos con sus protestas o con sus bolsillos. Actualmente la demanda por productos orgánicos va en incremento, debido a que la sociedad es consiente de la necesidad de proteger el medio ambiente, por ejemplo las prendas de vestir hechas de algodón orgánico están teniendo una mayor aceptación por los consumidores a pesar de que su precio de mercado pueda ser mínimamente mayor a las hechas con otro tipo de algodón.

De igual manera, una sociedad saludable necesita de empresas exitosas, los programas sociales no pueden ser rivales del sector empresarial cuando estos vienen generando empleos, ingresos e innovación en mejora de los estándares de vida y de las condiciones sociales de las personas en el tiempo.

Si el Estado, ONGs y otros actores de la sociedad civil debilitan la capacidad de las empresas para operar productivamente, estos, podrían ganar batallas pero perder la guerra porque esto afecta directamente tanto a las empresas como a la sociedad, afectando la competitividad regional, generando desempleo, reducción del pago de impuestos y la evaporación de utilidades para los propietarios o accionistas, lo que conllevaría a generar más pobreza al interior de la misma sociedad.

Los líderes empresariales y sociales deberían ser responsables y al mismo tiempo ser capaces de buscar puntos comunes en sus peticiones y reclamos, para la integración a través de negociaciones que conlleven a la resolución de algún tipo de conflictos entre las empresas y la sociedad con políticas que busquen el principio del valor compartido lo que en el ingles se denomina ‘shared value’.

Pero el arte de la negociación requiere de la mente abierta de los negociadores, lo que los ingleses denominan ‘open mind’, para escuchar los requerimientos y concesiones de la contraparte, sin que esto signifique acuerdos bajo la mesa, además de la confianza y transparencia, de la habilidad de persuasión para vender su idea, ya que muchas veces no resulta ser simple, de tal manera que los resultados de la negociación no sean de suma cero, es decir que unos ganen en perjuicio de la contraparte, sino al contrario que los beneficios sean mutuos para todas las partes comprometidas en la negociación.

Emporio de Gamarra: Retos a superar en la Economía del Conocimiento.
Velisario Cieza Pérez

Hablar de textiles en el Perú, es sinónimo del emporio comercial de Gamarra, emporio solamente por su ubicación geográfica, en donde convive la formalidad con la informalidad entre micro, medianas y grandes empresas, además de la inseguridad y la tugurización. A pesar de los millones que se transan anualmente Gamarra está muy lejos de ser considerado un conglomerado o cluster, ya que para ello se necesita, aparte de la agrupación solo geográfica, que las empresas interactúen asociándose, compitiendo, encadenándose, cooperando, aprendiendo y especializándose. Para ello se requiere de la conformación de alianzas estratégicas con los centros de formación, institutos tecnológicos y con las universidades, pero como es sabido la universidad y la empresas ambas se necesitan pero no se entienden, y para supera dichas barreras se requiere superar los problemas culturales y de comunicación además de la explotación de los resultados de dichas alianzas.

Si bien Gamarra en los últimos años disfruta de un boom exportador, esto debido a la apertura comercial entre los países y por los beneficios del ATPDA, a pesar de que los fines de este acuerdo comercial son, el sector textil se ha visto beneficiado doblemente con esto: por un lado la reducción de trabas de distinta índole para entrar en mercados tan exigentes como los Estados Unidos y por alto poder adquisitivo de los demandantes.

Pero si el sector textil tiene como visión liderar en competitividad en la globalización, debería romper con el statu quo diseñando estrategias que le permitan convertir sus ventajas comparativas en ventajas competitivas, ya que la visión constituye solo un deseo o un soñar despierto, teniendo en cuenta que sus debilidades son históricas y culturales, como por ejemplo la falta de una cultura empresarial con responsabilidad social más allá de una mentalidad mercantilista y egoísta de corto plazo, la falta de alianzas estratégicas o de asociatividad y de encadenamiento productivo, el bajo interés por la formalización, el escaso interés por incentivar la capitalización de sus trabajadores, la falta de interés para aliarse con centros tecnológicos y universidades  públicas o privadas para incentivar la investigación y desarrollo en su sector, además del escaso interés por desconocimiento en la mayoría de los pequeños empresarios, para usar las tecnologías de información en modernización los procesos productivos.

El impulso de dichas estrategias son urgentes y necesarias para hacer frente a los distintos TLCs que se avecinan con nuestro país, ya que es la única manera de incrementar el valor agregado de lo que producimos y para lograr ello se requieren estrategias que respondan al know how. Porque el valor agregado de nuestras exportaciones es escaso con relación al costo total del mismo, y en la economía del conocimiento para ser competitivos se requiere, como sostienen los expertos en tecnología, que el valor agregado de un producto competitivo constituye alrededor de un 70% de su costo total.

Por el lado de la responsabilidad social, las personas reconocen que las empresas, influyen tanto positivamente como negativamente en el bienestar de la sociedad, y esperan que estas se responsabilicen de los problemas sociales relacionados con lo que producen o con la forma de hacer negocios. De lo contrario las personas afectadas harán sentir su protesta en las calles, en las carreteras o votando con sus bolsillos si sienten que las empresas se niegan a actuar a favor de la salud pública, de derechos laborales y el medio ambiente. En consecuencia, las empresas de este sector a la vez que se esfuerzan por competir con precio, calidad, eficiencia, garantía y las características e imagen de marca; siendo éstas últimas las principales debilidades del sector textil; de manera simultánea, deben aprender a gestionar las características globales como pensar en la globalidad, gestionar el lado oscuro o negativo y convertir la responsabilidad social en emprendimiento, con acciones creíbles.